TOKIO.- La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, declaró en Tokio que la organización podría pedir ayuda a Japón para paliar la crisis de la deuda en la Unión Europea (UE). Según afirmó, el FMI no necesita financiación inmediata, pero dejó abierta esa posibilidad después de reunirse con el ministro de Finanzas nipón, Jun Azumi.
"Sé que puedo confiar en mis principales accionistas, especialmente Japón, el segundo mayor, para que cumplan con la tarea, si ésta fuera ampliar los recursos del FMI", señaló.
Según un funcionario japonés no identificado, no se ha producido una solicitud específica del FMI a Tokio, informa la agencia de noticias Kyodo. Lagarde, que llegó el viernes a Japón tras haber visitado Rusia y China, manifestó su preocupación por que la crisis de la deuda soberana arruine la economía global y tenga un impacto negativo en los países en desarrollo.
"Ningún país es inmune a las circunstancias actuales, independientemente de lo industrializado que esté o de si es emergente y de la distancia que lo separe de Europa", afirmó. Posteriormente, la directora del FMI tiene previsto viajar a Hawai.
La postura alemana
Por otra parte, ayer trascendió que el gobierno alemán se prepara para una eventual salida de Grecia de la zona euro, en caso de que el nuevo ejecutivo de Atenas no pueda cumplir los programas de ajuste, y considera que sus efectos no serían tan graves como un contagio a otras economías. Según Der Spiegel, expertos del ministerio de Finanzas trabajan ya sobre distintos escenarios y evalúan que, en caso de abandono griego, se produciría una primera fase de turbulencias en los mercados, pero a la larga la zona euro saldría incluso reforzada. Las economías periféricas, como España e Italia, cita Der Spiegel, tendrían que seguir luchando contra las turbulencias, pero con más posibilidades de salir adelante que bajo la presión de la crisis de la deuda griega. (DPA-Especial)